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23 dic 2011

Biologically Inspired Engineering : SHRLIK




"Shrilk" could one day replace plastic in consumer products, be used to suture wounds, and serve as scaffolding for tissue regeneration.




Insect wing made with shrilk


 Shrilk is similar in strength and toughness to an aluminum alloy, but it is only half the weight. Shown here is a replica of an insect wing, which was made with the new material.

BOSTON -- Researchers at the Wyss Institute for Biologically Inspired Engineering at Harvard University have developed a new material that replicates the exceptional strength, toughness, and versatility of one of nature's more extraordinary substances -- insect cuticle. Also low-cost, biodegradable, and biocompatible, the new material, called "Shrilk," could one day replace plastics in consumer products and be used safely in a variety of medical applications.



The research findings appear today in the online issue of Advanced Materials. The work was conducted by Wyss Institute postdoctoral fellow, Javier G. Fernandez, Ph.D., with Wyss Institute Founding Director Donald Ingber, M.D., Ph.D. Ingber is the Judah Folkman Professor of Vascular Biology at Harvard Medical School and Children's Hospital Boston and is a Professor of Bioengineering at the Harvard School of Engineering and Applied Sciences.



Natural insect cuticle, such as that found in the rigid exoskeleton of a housefly or grasshopper, is uniquely suited to the challenge of providing protection without adding weight or bulk. As such, it can deflect external chemical and physical strains without damaging the insect's internal components, while providing structure for the insect's muscles and wings. It is so light that it doesn't inhibit flight and so thin that it allows flexibility. Also remarkable is its ability to vary its properties, from rigid along the insect's body segments and wings to elastic along its limb joints.



Insect cuticle is a composite material consisting of layers of chitin, a polysaccharide polymer, and protein organized in a laminar, plywood-like structure. Mechanical and chemical interactions between these materials provide the cuticle with its unique mechanical and chemical properties. By studying these complex interactions and recreating this unique chemistry and laminar design in the lab, Fernandez and Ingber were able to engineer a thin, clear film that has the same composition and structure as insect cuticle. The material is called Shrilk because it is composed of fibroin protein from silk and from chitin, which is commonly extracted from discarded shrimp shells.
Shrilk is similar in strength and toughness to an aluminum alloy, but it is only half the weight. It is biodegradable and can be produced at a very low cost, since chitin is readily available as a shrimp waste product. It is also easily molded into complex shapes, such as tubes. By controlling the water content in the fabrication process, the researchers were even able to reproduce the wide variations in stiffness, from elasticity to rigidity.
These attributes could have multiple applications. As a cheap, environmentally safe alternative to plastic, Shrilk could be used to make trash bags, packaging, and diapers that degrade quickly. As an exceptionally strong, biocompatible material, it could be used to suture wounds that bear high loads, such as in hernia repair, or as a scaffold for tissue regeneration.

"When we talk about the Wyss Institute's mission to create bioinspired materials and products, Shrilk is an example of what we have in mind," said Ingber. "It has the potential to be both a solution to some of today's most critical environmental problems and a stepping stone toward significant medical advances."

For more information:
http://wyss.harvard.edu/
twig.mowatt@wyss.harvard.edu

21 jul 2011

ecopolimero


ECOPOLIMERO DALYAT
BIOPOLIMERO 100% ECOLÓGICO A PARTIR DE RESIDUOS VEGETALES



TECNOLOGÍA PROPIETARIA
La Transformación Integral de Residuos, tecnología propietaria de Morgan AQUA, aplicada a los restos vegetales, se enfoca en la fase inicial a la obtención de las siguientes materias de alto valor:

- Fertilizante líquido ecológico para uso en los modelos de agricultura convencional, orgánica y ecológica.

- Fracción lignocelulósica, precursor de biocombustibles y otras aplicaciones.

- Polímero Biodegradable 100% Ecológico

POLIMERO TERMOPLÁSTICO, BIODEGRADABLE Y 100 % ECOLÓGICO

El nuevo ECOPOLIÍMERO DALYAT es una sustancia orgánica originada desde materia vegetal que ha sufrido una reacción con un catalizador, propiciado en las primeras fases de generación del precursor del polímero.
El precursor del polímero se obtiene en dos fases diferenciadas que por sí mismas pueden constituir un polímero y que mezcladas entre sí generan un tercer estadio, o un tercer polímero.
Para entendernos en palabras simples, podemos obtener un adhesivo soluble en agua o un polímero muy similar al caucho.
La solidez, degradabilidad, solubilidad, resistencia y metodología para el moldeado a utilizar, siempre en frío (menos de 30 grados) con el consiguiente ahorro en el balance energético en la producción, dependerá de la proporción en que mezclen las dos fases.
El ECOPOLIMERO es viscoelástico y permite definir el grosor resultante en su procesado, originalmente tiene un color marrón y un tacto suave similar a la piel. Inocuo, biodegradable, la durabilidad del ecopolímero se determina por el grosor y por la cera de protección de cera natural que se aplique en el acabado final. Llega a ser semitransparente, muy suave al tacto, hidrófilo, conformable y con una elasticidad sorprendente para un producto de estas características.
El nuevo ECOPOLIÍMERO DALYAT NO es materia vegetal comprimida.
Se entrega en estado líquido, para ser inyectado en molde, la temperatura y la reducción de humedad producen la compactación del ecopolímero
En el caso de determinados artículos, por ejemplo macetas, simplemente deberá rellenarse el molde y proceder a su secado.
De gran interés para multiples sectores y con carácter inmediato para los sectores agrícola y alimentario, permite entre otros la producción de moldes plásticos biodegradables, semilleros, macetas, etc., con la ventaja adicional que pasado un tiempo después de plantar, se degradan aportando materia orgánica al cultivo.
Para la generación del ECOPOLIMERO DALYAT, los residuos vegetales se someten a procesos y condiciones adecuadas para la producción de un fertilizante orgánico ecológico, que favorecen a su vez y coincidentemente, la formación de estructuras orgánicas precursoras del polímero.

Todos los procesos se desarrollan en condiciones de temperatura baja, nunca superior a 30 grados centígrados.
El proceso de producción de este ecopolímero desarrollado por Morgan AQUA, no necesita la presencia de catalizadores ajenos al sustrato de origen100% vegetal, obteniéndose de forma natural bajo unas condiciones específicas establecidas tras largas investigaciones.
ORIGEN 100% NATURAL
El ECOPOLIMERO DALYAT se obtiene tras la transformación de los hidratos de carbono del residuo vegetal durante el proceso de elaboración del fertilizante, por la acción del conjunto de microorganismos presentes en el mismo en unas condiciones favorables para su desarrollo.
Al igual que en el proceso de obtención de otros biopolímeros ya conocidos, como por ejemplo los del tipo polihidroxialcanoatos (PHA) o los polilácticos (PLA), que han sido y están siendo objeto de investigación para conseguir nuevas rutas de obtención, en el método de producción del nuevo ECOPOLIMERO DALYAT también intervienen microorganismos que se desarrollan en las condiciones establecidas en nuestro novedoso método de obtención.
No obstante, la composición del ECOPOLIMERO DALYAT es mucho más compleja y diferente a todos ellos, ya que el proceso de obtención del nuevo biopolímero se realiza por efecto de la reticulación y la copolimerización del resultante de la acción bacteriana con los compuestos presentes en el tejido vegetal que no han sido previamente solubilizados en el caldo precursor del fertilizante liquido orgánico/ecológico.
El aspecto del ECOPOLIMERO DALYAT, aun siendo químicamente diferente, es más similar al del caucho que al de los biopolímeros de origen bacteriano como PLA y PHA.
La filosofía que ha guiado el proyecto técnico y el desarrollo de la tecnología necesaria está basada en el BIOMIMETISMO, es decir, en la imitación de las acciones de la naturaleza interfiriendo lo menos posible y siempre favoreciendo el natural discurrir.
Si bien el ECOPOLIMERO DALYAT ya tiene multitud de aplicaciones, sobretodo en el sector de la producción agrícola y de envases de productos alimentarios, como se indica más adelante, se abren las puertas para el desarrollo de multitud de variantes del mismo para diferentes aplicaciones industriales.

INICIO DE LA ERA DEL PLASTICO 100% VEGETAL

La planta de tratamiento de residuos que se haya en proceso final de autorización en la localidad de Dalías (Almería), próxima a su apertura, producirá inicialmente 2,5 toneladas diarias de este polímero.
Una segunda unidad de producción se establecerá con posterioridad en el municipio de Adra, donde se producirán hasta 12,5 toneladas diarias del nuevo ECOPOLIMERO.


La mayoría de los plásticos se han fabricado desde siempre con derivados del petróleo. Esta materia prima de origen fósil escaseará y se encarecerá cada vez más en el futuro. «Los recursos renovables ofrecen una alternativa ideal para ampliar las fuentes de materias primas» señala Gloria Gil.
Además, aumentando el número de usuarios y compañías interesados en artículos biológicos: Suelos, neveras, zapatillas de deporte, espuma para colchones, macetas o semilleros: el origen biológico le aporta a cada producto un toque de identidad natural.
Sin embargo, Gloria Gil y sus compañeros han tenido que hacer frente a un enorme desafío porque las sustancias de origen vegetal, como las moléculas de azúcar y los aceites vegetales, difieren considerablemente de los componentes elementales típicos de los polímeros de origen petroquímico.
Por esta razón los materiales que se obtienen presentan algunas propiedades distintas, aunque mejores en algunos casos.

MATERIAS PRIMAS Y PRECURSORES DE ORIGEN RENOVABLE

«Las moléculas resultantes son similares, pero no idénticas», explica Gloria Gil.
En universidades e institutos de investigación se está analizando la forma de conseguir polímeros ecológicos con la misma solidez, permeabilidad y resistencia a los rayos UV que los plásticos convencionales.
Actualmente los científicos están centrando su atención en los poliuretanos (PUR), cuya producción implica la reacción entre dos tipos de moléculas: polioles y poliisocianatos.
La reacción genera cadenas lineales o polímeros con alto grado de reticulación, en función del componente básico.
Según indica Gil, «el polímero obtenido ofrece condiciones especialmente buenas para incrementar la incorporación de materias primas renovables».

Añade que los productos de origen vegetal, como la glicerina o el azúcar, desempeñan desde hace tiempo un papel más que fundamental en la industria química de poliuretanos para colchones y asientos a base de semillas de ricino.
Para que un polímero ecológico haga verdadero honor a su nombre y consuma menos recursos durante su producción que los plásticos elaborados a partir de petróleo, las sustancias vegetales deben integrarse en el proceso con las modificaciones mínimas.
De lo contrario, según aclara la IQS Gloria Gil, el costoso tratamiento químico previo desestabilizaría rápidamente el balance ecológico y energético de los bioplásticos y sus costes de producción
Por esta razón los científicos han buscado sin descanso nuevos procesos y materias primas vegetales adecuadas que pudiesen generar materiales 100 % ECOLOGICOS Y SOSTENIBLES.
Hasta ahora, una de las mejores materias primas para la producción de poliuretano, además del azúcar y la glicerina, era el aceite de ricino, un aceite vegetal que posee por naturaleza buenas propiedades químicas.
La Multinacional Bayer aprovecha desde hace tiempo el aceite extraído de las semillas de ricino (Ricinus Communis) para la obtención de poliuretanos destinados a la producción de asientos de vehículos, suelos o colchones de alta calidad.
Ahora Gloria Gil y su equipo han desarrollado un proceso innovador que obtiene polímeros desde los residuos vegetales que proceden de la agricultura intensiva en invernaderos, sin necesidad de mayor tratamiento que el inicialmente el establecido para la obtención de fertilizante ecológico desde los restos vegetales, el polímero obtenido tiene todas las propiedades necesarias para su utilización industrial inmediata, aunque es previsible que desarrollos posteriores amplíen el espectro de áreas y productos en los que podría ser utilizado.
El polímero obtenido, podrá utilizarse en infinidad de aplicaciones, desde aislamiento de edificios, a elementos de la industria alimentaria (envases).
Está compuesto, por un 100 % de materias primas renovables y de origen vegetal y se consideran, por tanto, un producto «de base y entidad biológica ».
Se podrán producir también cualquier tipo de elemento que se haya de producir mediante inyección, con capacidad para sustituir polímeros termoplásticos con este nuevo ECOPOLÍMERO BIODEGRADABLE y 100% ECOLÓGICO desarrollado por Morgan AQUA.

IMPACTO EN ECONOMIAS LOCALES

El nuevo polímero tendrá un impacto beneficioso en las economías locales y el medio ambiente, allá donde se produzca ya que permitirá sustituir la materia prima con la que se fabrican múltiples elementos producidos con plásticos y destinados a diferentes sectores, por ejemplo en el caso de la producción agrícola:
Bandejas de alveolos, EPS e Insert Trays
Macetas, Contenedores y Portadoras
Films para Agricultura
Los productos fabricados con el nuevo material tienen entre otras muchas las siguientes ventajas:
Permite plantar en invernadero sin extraer el plantón de la bandeja, maceta o contenedor y este se degrada convirtiéndose en fertilizante 100% ecológico.
Reduce en hasta 3 días el periodo de crecimiento de la planta ya que se evita el estrés que produce el trasplante.

No genera el residuo plástico típico de bandejas, macetas o contenedores.
Reduce el tiempo de trabajo al eliminar tareas
Las macetas, bandejas y otros productos fabricadas con ECOPOLIMERO DALYAT una vez enterradas y sometidas a riego constante inician un proceso de “degradación” convirtiendo el 100% de su materia (el total de su composición) en fertilizante ecológico.
Además de las ventajas que suponen para el agricultor, en las tareas agrícolas, sustituir bandejas de alveolos, macetas y contenedores de plástico por otros que no deben ser retirados.
El uso de este nuevo material ecológico y 100% biodegradable contribuirá generando un modelo de producción agrícola más sostenible al sustituir materiales que requieren consumo de recursos fósiles y su posterior eliminación por un nuevo material que no consume recursos, no genera residuos y además aporta materia orgánica al cultivo.
Los artículos fabricados con el ECOPOLIMERO DALYAT NO GENERAN CO2 durante los procesos de producción y degradación de los mismos y se integran en el medio ambiente produciendo un beneficio directo.
Se reducen las emisiones de los gases de efecto invernadero que emiten los mismos productos fabricados con polímeros procedentes del petróleo
La composición del ECOPOLIMERO DALYAT es básicamente materia orgánica y en el caso de su utilización como recipiente contenedor de plantas, por ejemplo bandejas de alveolo o macetas portadoras, una vez plantadas, tras una lenta degradación realiza la función de abono como fuente de carbono.
Este nuevo material no consume recursos y aporta materia orgánica al cultivo junto con cierto contenido de macro y micronutrientes.
La concentración de nutrientes del ECOPOLIMERO DALYAT se muestra en la siguiente tabla:
Conductividad eléctrica, a 25 ºC, en μS/cm
4.500-6.000
Humedad (%)
Materia Orgánica (%)
< 2
98 MACRONUTRIENTES PRINCIPALES
Nitrógeno total (NTK en ppm)
406-550
Fósforo total (P2O5 en ppm)
35-50
Potasio (K2O en ppm)
1.167-1.500
MACRONUTRIENTES SECUNDARIOS
Calcio (ppm CaO)
167-250
Magnesio (ppm MgO)
182-250
Sodio (ppm Na2O)
64-90
Azufre (ppm S)
0,4-1,0
MICRONUTRIENTES
Boro (ppm B)
3,8-1,0
Cobre (ppm Cu)
0,61-1,2
Hierro (ppm Fe)
2,80- 3,52
Manganeso (ppm Mn)
1,62 - 2,86
Molibdeno (ppm Mo)
0,03-0,05
Cinc (ppm Zn)
0,7-1,5
Cloruros (ppm Cl)
400-500
NO CONTIENE Organoclorados u Organofosforados.
Las pruebas con el ECOPOLYMERO es totalmente compostable como demuestra su desintegración (100%) entre 3 semanas y 3 meses, dependiendo de la fase utilizada para la producción de.


La mineralización es de un 100% en periodo nunca superior a 120 días y en cualquiera de los casos de acuerdo con las pruebas ISO 14855.
APLICACIONES DE PRODUCCION INDUSTRIAL DEL ECOPOLIMERO DALYAT
El biopolímero DALYAT puede destinarse a la producción de los siguientes elementos plásticos:
Agricultura y Horticultura: Bandeja de alveolos, EPS y Insert Trays, macetas, contenedores y portadoras
Sector Alimentario: bandejas para el envasado de frutas y hortalizas y otros alimentos, envases para productos perecederos
Construcción: aislantes para edificios.
APLICACIONES DE PRODUCCION INDUSTRIAL DEL ECOPOLIMERO DALYAT
El ECOPOLIMERO DALYAT ofrece diversas posibilidades que actualmente están siendo producidos con los materiales y en las categorías que se describen en la tabla:
PEAD
Polietileno de alta densidad
Envases de leche, detergentes, bolsas, bandejas para pescado.
PEBD
Polietileno de baja densidad
Bolsas para residuos, usos agrícolas.
PS
Poliestireno
Envases de alimentos congelados, aislante para refrigeradores, juguetes..
NO ES NECESARIO ELIMINARLO
El ECOPOLYMERO DALYAT, obtenido de recursos renovables (residuos agrícolas y forestales), dentro de un modelo sostenibilidad total, cumple también todos los requisitos de los productos “non-GMO” (no modificados genéticamente).
Dado su carácter compostable y biodegradable y no siendo necesario ser eliminado en instalaciones especializadas, todos los productos fabricados con el ECOPOLYMERO DALYAT, sin no son alterados, podrán obtener, como mínimo, las siguientes certificaciones:

International Standard ISO16929, ISO 14855
European Standard EN13432, certified by Din Certco, Germany
USA Standard ASTM D6400, certified by Biodegradable Products Institute (BPI), USA Australian Standard AS 4736, certified by Australian Bioplastics Association (ABA), Australia
Japanese “GreenPla” Standard, certified by Japan Bioplastics Association (JBPA), Japan
Chinese Environmental Labelling, certified by China Environmental United Certification Center, China.


+ info: ecopolimero daylat

23 jun 2011

MARIANO BUENO: ¿vives en una casa sana?

¿VIVES EN UNA CASA SANA?

Analiza los posibles factores de riesgo para la salud presentes en el hogar y descubre las soluciones que aporta la Geobiología.
Resulta frecuente echar la culpa de nuestras dolencias al estrés, al tabaco, a los cambios climáticos, a la deficiente alimentación o a las condiciones de vida que nos toca soportar. Pero, ¿nos hemos planteado hasta qué punto la casa donde vivimos -y especialmente el lugar donde descansamos- es la causa directa -o indirecta- de los más variados trastornos, desde simples dolores de cabeza o cansancio exagerado hasta enfermedades degenerativas de difícil diagnóstico y más difícil curación?
Un rápido repaso a los posibles factores de riesgo en el hogar esbozados en estas páginas pueden darnos pistas para reconocer los peligros escondidos entre las paredes de nuestro hogar y, en caso de posibles incidencias, motivarnos a buscar las soluciones que ofrecen las investigaciones geobiológicas y las técnicas de bioconstrucción. 
Correcta ubicación: la presencia de radiaciones terrestres intensas, alteraciones telúricas o vetas de agua subterránea en el subsuelo de la vivienda así como las zonas ruidosas o con elevada contaminación ambiental crean condiciones desfavorables para la vida y pueden resultar causa de serios trastornos de salud. Podemos evitarlo eligiendo correctamente la ubicación adecuada para las zonas de descanso y de mayor permanencia. 
Plantas en el hogar: las plantas, aparte de liberar oxígeno durante el día, alegran la vista y dan vida al hogar. Además, se ha comprobado su enorme poder limpiador de sustancias tóxicas como el formaldehido, el benceno y muchas otras que suelen estar presentes procedentes de los plásticos, las pinturas y los productos químicos de limpieza, desinfección e insecticidas. 
Electrodomésticos: la mayoría de los electrodomésticos generan campos electromagnéticos más o menos intensos mientras están funcionando -sobre todo el microondas-, por lo que conviene guardar una distancia prudencial de ellos. En las viviendas sin toma de tierra eléctrica los electrodomésticos generan una intensa contaminación eléctrica por el mero hecho de esta enchufados. Desenchufe, pues, los que no utilices. 
Limpieza: la adecuada limpieza del hogar es imprescindible si queremos evitar problemas infecciosos o alérgicos pero el abuso de productos químicos tóxicos puede conllevar a largo plazo trastornos de salud graves. Así que elijamos limpiadores y detergentes naturales y ecológicos. 
Luz natural: Como reza el dicho popular, "Donde entra el sol no entra el médico". La radiación solar y la luz natural, aparte de dar vida y color a las casas, tienen efectos bactericidas con gran poder desinfectante. Orientemos pues bien las casas y abrámoslas a la luz. 
Decoración: para los acabados de paredes y mobiliario elijamos pinturas, lascas y barnices naturales y ecológicos a fin de evitar contaminantes químicos tóxicos o inductores de alergias. Asimismo, para las alfombras, tapicerías, cortinajes, etc., escojamos fibras naturales sin tratamiento químico. 
Fibras naturales: tanto las sábanas y almohadas como las prendas de vestir que mantengan un contacto directo con la piel -camisetas, pijamas, camisones...- deberían ser lo más naturales posibles, preferentemente de algodón, ya que con ello evitaremos la indeseable electricidad estática. 
Ventilación: las casas son organismos vivos que respiran por todos sus poros -y no sólo por puertas y ventanas- por lo que procuraremos evitar los aislamientos de poro cerrado -como la espuma de poliuretano y otros- así como las pinturas plásticas que no permiten una correcta transpiración. Ventilemos lo más a menudo que nos sea posible. 
Contaminación eléctrica: las lámparas y radiodespertadores conectados a la red al igual que el resto de aparatos eléctricos cercanos a la cabecera de la cama son una constante fuente de campos eléctricos que alteran la actividad neuronal y generan tensión muscular. Hay que desenchufarlos al acostarse o desconectar la instalación general. 
Campos electromagnéticos: la proximidad a la vivienda de líneas de alta tensión o transformadores de gran potencia crea una contaminación electromagnética que procuraremos evitar, al igual que lo que sucede con el televisor, el ordenador o la mayoría de aparatos eléctricos. Mantenga una distancia prudente y desenchúfelos cuando no los use. 
Orientación magnética: una vez ubicadas las camas en las zonas neutras (sin alteraciones telúricas) conseguiremos un descanso más relajado si las orientamos hacia el Norte magnético (con la ayuda de una brújula). Pro si no le es posible, sepa que orientar la cabecera hacia el Este es revitalizante y si lo hace al Sur le creará algo de tensión. La peor orientación es al Oeste por ser desvitalizante e inducir estados depresivos. 
Materiales de construcción: algunos materiales de construcción emiten partículas tóxicas, son radiactivos o no permiten la correcta respiración del edificio, creando  molestas e insalubres condensaciones. Así, pues elijamos los más sanos y naturales -arcilla, madera, etc.- y procuraremos evitar el exceso de hierro que altera el magnetismo terrestre. 
El diseño: tanto la correcta distribución interior de los habitáculos como la orientación solar de la vivienda son importantes a fin de que regulen correctamente los cambios de temperatura manteniendo un perfecto confort térmico y ambiental sin gastos energéticos adicionales. Es además fundamental para permitir mantener una correcta renovación del aire. 
Ahorro energético: de electricidad, gas, agua, etc. Son premisas indispensables para una casa sana tanto para sus moradores como para el entorno. El medio ambiente merece un serio y responsable respeto en el que todos debemos colaborar con los granitos de arena que suponen nuestras acciones personales. Se trata de nuestra salud y de la del planeta que es, en definitiva, la casa común. 
¿QUÉ ES LA GEOBIOLOGÍA? 
La Geobiología es una ciencia relativamente nueva que, recogiendo los conocimientos profundos de la sabiduría tradicional y uniéndolos a las más recientes investigaciones científicas, centra sus intereses en el estudio de las relaciones de los seres vivos -especialmente el ser humano- y las energías que emanan de la tierra, las provenientes de las radiaciones cósmicas y las generadas por la propia actividad humana.
Todos los seres vivos estamos inmersos en un mar de radiaciones que nos baña constantemente y de cuyo equilibrio energético resultante depende nuestro propio equilibrio personal así como la salud, tanto física como mental. La Geobiología estudia las interacciones y relación -directa o indirecta- entre las radiaciones terrestres, los campos magnéticos, la radiactividad y la contaminación eléctrica con las enfermedades padecidas por personas, plantas y animales. Analizando en detalle los múltiples factores de riesgo para la salud presentes en el hogar y en los lugares de trabajo, procura aportar soluciones satisfactorias a cada problema detectado.
La investigación geobiológica se viene realizando en Europa desde la primera mitad de este siglo. En países como Francia, Suiza y Alemania los resultados de estas investigaciones son complementarios al estudio del terreno siendo incorporados los conceptos de Geobiología y Bioedificación al diseño y construcción de las viviendas. 
¿QUÉ ES LA BIOCONSTRUCCIÓN? 
La Bioconstrucción aborda amplios aspectos del hábitat que abarcan desde el exhaustivo examen del terreno a edificar hasta la correcta elección de los materiales, pinturas, etc., evitando todos aquellos que presenten toxicidad, sean radiactivos o revistan cierta peligrosidad para los moradores de las viviendas en un intento de añadir a los aspectos técnicos y de calidad el de un confort biológico y salubridad.

MARIANO BUENO: purificar el aire con plantas

  PURIFIQUE EL AIRE DE SU CASA U OFICINA CON PLANTAS

Algo tan cotidiano como el aire que respiramos habitualmente contiene y transporta ciertos niveles de sustancias químicas extrañas y, demasiado a menudo, poco recomendables para nuestra salud. El problema es que somos poco conscientes de hasta qué punto está afectando a la salud global de la población actual la calidad del aire que respiramos.
Por nuestros pulmones pasa una media de entre 10 y 20.000 litros de aire al día, lo que nos da una idea de la importancia que reviste la composición del mismo y, sobre todo, su calidad. Y es que además de los compuestos propios -como el oxígeno, el nitrógeno, el hidrógeno o el carbono-, el aire puede contener infinidad de partículas en suspensión, muchas de las cuales están catalogadas como sustancias tóxicas y/o perjudiciales a partir de ciertas concentraciones.
A las conocidas fuentes de contaminación atmosférica ambiental -como las emisiones de gases de combustión del tráfico rodado, las nubes de humo de las refinerías, centrales térmicas e industrias diversas, e incluso la quema de basuras- se une una contaminación interior poco conocida y cada vez más preocupante debida a la presencia en el hogar de gran cantidad de productos químico-sintéticos como plásticos, fibras sintéticas, disolventes, productos de limpieza, ambientadores y aditivos químicos añadidos a los materiales de construcción (PVC), a los muebles de maderas aglomeradas, a las pinturas, barnices, lacas, etc.
La presencia en el interior de la vivienda de una o varias sustancias químicas como el benceno, el formaldehído, el tricloroetileno o el xileno pueden resultar altamente perjudiciales y suelen verse incrementadas sus concentraciones en los edificios poco o mal ventilados y en los que se climatizan con aire acondicionado.
El tricloroetileno es considerado como un cancerígeno hepático y aunque se emplea en más del 90% en las tintorerías y empresas de limpieza en seco o en el desengrasado de metales a la casa nos llega a través de tintes, lacas, barnices, pegamentos...
El benceno es un irritante de la piel y los ojos pero con exposiciones prolongadas, además de dolores de cabeza y pérdida de apetito, incrementa las probabilidades de padecer leucemia.
El formaldehído podemos hallarlo tanto en cosméticos -como conservante de gel de baño y champú- como en pinturas o fibras sintéticas y, sobre todo, en las maderas aglomeradas de los muebles actuales. Sus concentraciones se elevan con la presencia del humo del tabaco y suele irritar los ojos, la nariz y la garganta.
En Inglaterra, el doctor Piking del Hospital de Withensawe (cerca de Manchester) estudió a gran escala los problemas respiratorios, dolores de cabeza y algunos tipos de alergias comprobando que en las habitaciones que se ventilaban manualmente (abriendo las ventanas) el aire contenía mayores concentraciones de polvo, microbios y pólenes pero las personas que ocupaban tales habitaciones se encontraban mejor y tenían menos problemas que las que permanecían en habitaciones ventiladas artificialmente ya que, paradójicamente, aunque contenían menos microorganismos producían más trastornos respiratorios y alergias. Este tipo de situaciones entran en lo que habitualmente se ha dado en llamar el “síndrome del edificio enfermo” que afecta a las viviendas más modernas y especialmente a las oficinas y locales climatizados con aire acondicionado. De hecho, debería llamarse “síndrome de los edificios que enferman a sus moradores” ya que no es el edificio quien está enfermo sino sus ocupantes.
Ante esta problemática casi inevitable en las viviendas actuales se plantea la necesidad de purificar el aire interior y para ello existen en el mercado sistemas de filtrado mecánico aunque en la practica se ha demostrado que es muy útil el uso de las plantas de interior como purificadoras del aire.
En ese sentido, las plantas en el hogar pueden cumplir una función tan loable o más que la puramente estética y decorativa. Bill C. Wolverton, ex científico de la Nasa, ha investigado durante los últimos 25 años la capacidad que poseen ciertas plantas para limpiar las partículas que empobrecen o contaminan el aire del interior de las casas. Y en sus estudios aparecen plantas tan comunes en muchos hogares como las cintas, los helechos, la hiedra, la kentia o las drácenas.
Una planta tan vulgar como la hiedra posee una enorme capacidad depuradora eliminando en 24 horas hasta 7,3 microgramos de tricloroetileno por cm2. De hoja, unos 9 microgramos de formaldehído y más de 10 microgramos de benceno por cm2 de hoja.
Las mediciones llevadas a cabo (resumidas en las gráficas) muestran cómo las plantas pueden reducir o eliminar entre un 10 y un 80% de la contaminación interior por lo que colocando algunas de esas plantas en lugares estratégicos de nuestras casas y lugares de trabajo podemos mejorar la calidad interior del aire.
Como no todas las plantas poseen la misma capacidad de eliminación de contaminantes es conveniente combinarlas para obtener los mejores resultados. La carencia de luz no reduce su capacidad purificadora e incluso se dan casos en los que la incrementa.
Queda claro que, paralelamente, habrá que reducir las fuentes de contaminación atmosférica -tanto externa como interna-, evitar el despilfarro de energía, reducir el consumo de productos con sustancias o desechos contaminantes y seleccionar cuidadosamente los materiales y elementos que intervienen en la construcción y decoración de nuestro hogar.
 


El ozono a nivel del aire respirado 
Los experimentos llevados a cabo en el Servicio de Sanidad Vegetal de la Generalitat valenciana en el centro de investigación de Silla muestran el efecto negativo de la contaminación del aire ambiental y de sus implicaciones en el desarrollo de las plantas de elevadas concentraciones de ozono en el aire ambiental.
 


Plantas que dan mejores resultados y las más polivalentes 
Hiedra (Hedera belix).
Sansevieria.
Drácenas (Dracaenas).
Cintas (Spotiphyllum).
Chamaedora (una variedad de palmera).